Causas de sordera

Existen varios factores en la vida que pueden dañar nuestra audición. Algunos son externos es decir ocasionados por el medio que nos rodea y algunos son internos determinados por los factores genéticos con que nacemos. Hay factores externos que controlamos y otros que no. Controlamos, por ejemplo, el nivel de ruido al que exponemos nuestros oídos, la rapidez en atendernos alguna infección, la manera en que nos alimentamos y los medicamentos que tomamos.

Podemos separar tres momentos en que se inicia una pérdida auditiva: en el nacimiento, en la edad temprana o en la edad adulta. A continuación una descripción de las causas de cada etapa y los factores que desencadenan la pérdida auditiva.

FACTORES DE RIESGO

Factores de riesgo en bebés y niños

Existen algunos factores que aumentan las probabilidades de que un bebé o niño padezca pérdida de audición. En muchos países aun no se hace un censo de la población con pérdida de audición. Sin embargo, sabemos que en EEUU 3 de cada 1000 bebés nacen con una pérdida auditiva.

Al nacer un bebé, después de haber pasado la prueba de tamizaje y haberle dado de alta, pueden darse situaciones que nos hagan notar una pérdida de audición. Según la edad del bebé, nos pueden saltar las alarmas cuando haya:

Del nacimiento a los 28 días:

  • Antecedentes de pérdida auditiva sensorial en la familia
  • Alguna infección durante el embarazo como toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus, herpes, sífilis
  • Presentó el bebé anomalías craneofaciales y de oído
  • Presentó el bebé hiperbilirrubinemia en niveles altos
  • Pesó menos de 1500 gr al nacer
  • Meningitis bacteriana
  • Puntuación de APGAR bajo (0-3 de 5 o 0-6 de 10)
  • Dificultad respiratoria (por ejemplo aspiración de meconio)
  • Ventilación mecánica prolongada por más de 10 días
  • Se administró medicamentos ototóxicos de 5 días o combinados con diuréticos de asa (por ejemplo Gentamicina)
  • Síndrome de Down o Síndrome de Waardenburg

De los 29 días a los 2 años además de los factores ya mencionados:

  • Retraso en el desarrollo de audición o lenguaje
  • Otitis media recurrente o de al menos 3 meses
  • Trauma de cráneo con fractura del hueso temporal
  • Enfermedades infecciosas de la infancia (por ej. Meningitis, paperas o sarampión)
  • Trastornos neurodegenerativos (Síndrome de Hunter) o enfermedades desmielinizantes (ataxia de Friedreich, Síndrome de Charcot-Marie-Tooth)

Si tu hijo/a presentó alguna de estas situaciones te recomendamos repetir las pruebas de tamizaje para asegurar que no se haya generado un deterioro de su audición. Para más información sobre las pruebas de tamizaje entra en nuestro apartado Cómo detectar una PA

La Organización Mundial de la Salud estima que el 60% de las pérdidas de audición en niños son prevenibles a través de obras públicas.

Más del 30% de la sordera en niños es causada por enfermedades como paperas, rubeola, meningitis e infecciones de oído.

Al obtener un diagnóstico positivo a hipoacusia o sordera, es necesario iniciar con el tratamiento, el cual, consiste en terapia auditivo-verbal y/o del lenguaje; y en caso de requerirse, se proporcionan aparatos auditivos y/o implante coclear, con el fin de evitar trastornos en el lenguaje y favorecer un desarrollo adecuado, incorporándolo a las actividades habituales.

Factores de riesgo en adultos

Sabemos que en los países desarrollados, aproximadamente el 6-8% de la población padece algún grado de pérdida auditiva. Como se ha mencionado, esto puede ser por factores externos, internos o ambos.

Factores externos

El Ruido

Según la Organización Mundial de la Salud, el ruido es la principal causa evitable de pérdida de audición.

Según la OMS 1.1 billones de personas entre 12 y 35 años están en riesgo de perder audición al estar expuestos a ruido. La exposición regular a sonidos muy altos por periodos prolongados posee un alto riesgo de provocar una pérdida de audición de tipo irreversible. No hemos puesto suficiente cuidado para protegernos del sonido del ambiente y es alarmante.

El Chicago Tribune publicó hace poco que «El último estudio del Centro de Control y Prevención de Enfermedades en EEUU muestra que 40 millones de estadounidenses de entre 20-69 años de edad tiene un daño auditivo por el ruido habitual de la vida diaria, incluyendo el tráfico, restaurantes ruidosos, conciertos de rock, eventos deportivos y música demasiado alta en sus audífonos.

De entre los jóvenes de 12 a 19 años de edad, estiman los investigadores que un 17% muestra pérdida auditiva causada pro ruido en uno o ambos oídos. »

Pero no hay que ir muy lejos para ver la causa, si nos damos cuenta, el nivel que los audífonos de ipods, tablets y móviles ha aumentado respecto de los walkmans que usaban nuestros padres, trayendo (según el mismo artículo) un aumento del 30% en los casos de sordera de la población. (Si quieres leer el artículo completo aquí está (artículo del Chicago Tribune )

Utilizar protectores de oídos en eventos y procurar emplear bajo volumen es fundamental para parar esta tendencia.

Infecciones

Además del ruido, se estima que hasta 330 millones de personas en el mundo sufren de infecciones de oído crónicas (otitis media crónica). Si de deja sin tratamiento puede desencadenar una pérdida de audición y causar complicaciones que pongan en riesgo incluso la vida. La Otitis Media crónica es prevenible y puede ser manejada efectivamente a través de intervención médica y quirúrgica. Otras enfermedades infecciosas que afectan la audición son meningitis, rubeola e infecciones congénitas.

Edad

La edad es otro factor que aumenta las probabilidades de perder audición. Conforme nos hacemos mayores nuestra audición se afecta en mayor o menor medida. Es la habilidad del cerebro en filtrar los sonidos (deseados e indeseados) lo que en realidad se reduce al cruzar los 40s y 50s. Lo que provoca que entendamos menos las palabras que percibimos. Según indica del Instituto Mexicano del Seguro Social (Feb 2018) en su página web, 70% de la población mayor a 60 años tiene algún nivel de pérdida auditiva.

Otros factores externos

Otras causas que producen sordera y pérdida auditiva son mala alimentación y el uso de medicamentos ototóxicos (pues dañan las células ciliadas).

Para más información sobre cómo evitar una pérdida auditiva, visita nuestro apartado: Prevención.

Factores Genéticos

La sordera puede ser también debido a un factor hereditario incluido en nuestro código genético, es decir un factor interno de cada individuo.

De acuerdo con el estudio de la Universidad de Salamanca, elaborado por Pablo Santos Gorjón, Fernando Sánchez González y Fernando Benito González, el 30% de las sorderas adquiridas de forma genética se deben a que la persona tenga un síndrome, es decir una condición médica adicional. Existen al rededor de 400 síndromes que pueden ocasionar una pérdida auditiva.

Al rededor de 70% restante de las pérdidas auditivas hereditarias no se deben a ningún síndrome, sino que se presentan aisladas. De acuerdo con este estudio se conocen 57 loci genéticos de hipoacusia autosómica recesiva, 49 de autosómica dominante y 5 de ligada al cromosoma X.

Las probabilidades de que se transmitan a la descendencia varían en cada caso dependiendo de si el gen que presenta una anomalía es dominante (50%), recesivo (25%) o ligado al cromosoma X (de la madre).

Fuentes:
http://www.chicagotribune.com/lifestyles/health/sc-hlth-young-hearing-loss-0913-story.html
World Health Organization (WHO). 10 facts on deafness (2015). http://www.who.int/features/factfiles/deafness/en/ Accesado en Feb 2018
 https://www.gob.mx/salud/articulos/conoce-el-programa-auditivo-neonatal-e-intervencion-temprana-tanit Feb 2018
Santos Gorjón, Pablo. Et Al. Hospital Universitario de Salamanca. Libro virtual de formación en ORL, Capítulo 28: Hipoacusias de Origen Genético.