Prevención

Según la Organización Mundial de la Salud, el ruido es la principal causa evitable de pérdida de audición.

La generación millenial es el grupo poblacional especialmente expuesto a perder la audición, debido a su hábito de escuchar música con auriculares a un volumen demasiado alto. Según la OMS 1000 millones de jóvenes podrían sufrir una pérdida auditiva debido a este factor y para el año 2050, si no se hace algo al respecto, 1 de cada 10 personas tendrá pérdida auditiva.

La pérdida de audición inducida por el ruido puede ocurrir de una sola vez por un sonido intenso e “impulsivo”, como el de una explosión. También puede ocurrir poco a poco por la exposición continua a sonidos fuertes, como los ruidos generados en una carpintería. (1)

National Institute of Deafness and other Communication Disorders (EEUU)

Pero, ¿cuánto volumen es demasiado? Para darte una idea te doy algunos ejemplos:

  • De 10 – 50 dB (decibeles) es un sonido bajo adecuado. Es el volumen que se genera al tener una conversación o los sonidos habituales de una casa. En este umbral están los sonidos que hacen los insectos, los árboles y los pájaros que escuchamos a lo lejos.
  • Al llegar a los 75 dB se trata de un sonido que ya puede dejar un daño auditivo si se escucha por un tiempo prolongado. En algunos cines el sonido está entre 74-104 dB. (2) Pasando los 80dB están el ruido del tráfico en las calles transitadas, el piano. Aquí está el ruido de motocicletas.
  • Al rededor de 100 dB es el volumen de la podadora de césped, el sonido de un helicóptero o un tren al pasar. El volumen máximo de unos auriculares va de 94-110 dB. Éste es también el nivel de sonido habitual en bares, discotecas y conciertos. Durante un tiempo prolongado les puede causar un daño auditivo irreversible.
  • Sobre los 120 dB están los sonidos de los aviones, las sirenas y algunas herramientas de carpintería, por ejemplo. «Si se superan los 120 dB se entra en lo que se denomina umbral de dolor y el riesgo de sordera es muy alto.» (3)
  • Los fuegos artificiales rondan los 140-160 dB.

La distancia entre el origen del sonido y nuestra ubicación, así como la duración del mismo influyen en los dB a los que lo percibimos.

Una regla práctica es evitar sonidos que sean “demasiado altos” y que estén “demasiado cercanos”, o que duren “demasiado tiempo” (4)

National Institute of Deafness and other Communication Disorders (EEUU)

Pero la exposición a niveles dañinos de ruido puede ocurrir a cualquier edad y no es la única causa de que perdamos la audición.

Estos son nuestras recomendaciones para cuidar tu audición y prevenir una pérdida auditiva:

  1. Evita el VOLUMEN excesivo:
    • Procura mantener el volumen bajo de ruido en tu vida diaria y limita el tiempo diario de utilización de los aparatos de audio personales. Hay que destacar, que como la vida cotidiana es cada vez más ruidosa, hay que aprender a darnos cuenta cuando estamos en un entorno demasiado ruidoso y protegernos.
    • Procura escuchar tus dispositivos de audio a un máximo de su 60% de capacidad.
    • Aléjate de los altavoces en bares, discotecas, conciertos y usa tapones en estos eventos.
  2. Procura llevar una dieta sana y equilibrada. Existe evidencia de que ingerir alimentos ricos en antioxidantes, determinadas vitaminas y minerales es fundamental para cuidar la salud de tus oídos. Para más información te recomendamos leer nuestro post: Qué comer para proteger mis oídos.
  3. Practícate revisiones auditivas periódicas y con mayor razón si ya hay personas en tu familia a quienes se ha detectado problemas de audición.
  4. Evita los medicamentos ototóxicos. Existen gran cantidad de fármacos que pueden llegar a dejar lesiones cocleares o vestibulares en el oído y con ello provocarte una pérdida auditiva. Pueden ser prescritos para cualquier padecimiento. Para saber si un medicamento puede afectar tu oído puedes consultar en este buscador de ototóxicos (5) de la Universidad Complutense de Madrid.
  5. Una buena higiene y ventilación del oído van a prevenir en cierta medida se generen tapones de cerumen o infecciones. Por ejemplo, después de nadar o hacer ejercicio debe secarse bien el oído antes de taparlo con audífonos.
  6. Cuando sientas dolor de oído, que de por sí suele ser insoportable, acude cuanto antes al médico.
  7. Presta especial atención a los niños que presenten problemas para comunicarse y que no suelan responder directamente a las preguntas. Puede ser una señal de que no escuchan bien. Hay que llevarlos a que un especialista (otorrino/audiólogo) a descartar un tapón de cerumen, una infección, etc. y en su caso determinar si hay una pérdida auditiva.
  8. Trata las infecciones de oído de manera precoz. Una manera de prevenirlas es al nadar, utilizar protectores adaptados para evitar que entre agua en los oídos y así prevenir infecciones.
  9. Evita fumar y el humo de los fumadores. (6)