«La necesidad es la madre de la invención», dijo Platón hace mucho tiempo. En los momentos de crisis es cuándo más creativos nos volvemos y más exprimimos los recursos con que contamos para intentar resolver los conflictos existenciales que la vida nos presenta. En su defecto, identificamos los recursos que nos hacen falta, para resolver lo que nos acosa y atormenta.
Eso fue lo que me pasó a mi en la pandemia. La catarsis de no poderme comunicar con los cubrebocas, me hizo buscar alternativas. Me sacó de mi zona de confort y me impulsó a informarme ya en serio sobre hacerme un implante coclear.
Bendito infierno.
La pandemia se acabó tan abruptamente como llegó. Y me dejó con las pilas puestísimas para llevar a cabo el largo proceso de investigar a fondo y decidir, de la mano de los médicos, especialistas, mi familia y mi conciencia, si era o no para mí esta opción: la oportunidad de recuperar mi audición. Para mi suerte, sí lo fue y hoy hace 4 meses me implanté.
Aplausos.
Mi pérdida de audición pasó al día de hoy de profunda a ligera. Estoy tan satisfecha que, a pesar de a penas estar en el comienzo del proceso de rehabilitación, no quiero dejar de compartir con ustedes todo este viaje que he decidido emprender para volver a oír. Y que para mi suerte, está siendo maravilloso.
Las razones
Cuando leemos sobre implante coclear, siempre dicen simplemente que es una alternativa para las personas a quienes ya no les basta con el auxiliar auditivo. ¿Qué es bastar? ¿Cómo sabes si has llegado a ese punto? Me tardé muchos años en darme cuenta de que había llegado ahí. Probablemente, al ser mi hipoacusia progresiva, fue aumentando tan lentamente que no me di cuenta el momento en que crucé la línea de que ya no me bastaban los audífonos. El cuerpo humano es maravilloso, mientras perdemos una habilidad (la audición) desarrolla otras para ayudarnos a sobrevivir: la lectura labio facial, una percepción visual aumentada, alta sensibilidad a la vibración y otras mañas con las que he salido al paso en muchas situaciones. Pues en mi vida no hubo un evento brusco que me confrontara tan fuerte con mi sordera, hasta que mi vi rodeada de una sociedad con cubrebocas. Auxilio.
Les puedo resumir que las señales principales de haber cruzado dicha línea fueron: sentirme aislada socialmente, no ser capaz de entender por teléfono, depender de la lectura de labios para oír y ya haber agotado la variedad más potente (y de mejor calidad) de auxiliares auditivos disponibles.
Si estás en ese punto, te recomiendo encarecidamente informarte sobre la posibilidad de implantarte.

La preparación
Mi otorrino me dirigió al centro de implantes cocleares de la ciudad con su recomendación para una evaluación. En el centro de Neuro otología me hicieron un total de 9 estudios. También requerí resonancia magnética y tomografía. Informes del otorrino y del especialista en acústica que me adaptó los audífonos.
Pero no solo los factores técnicos importan. El equipo de implantes cocleares -formado por una audióloga, un ingeniero en biotecnología y el cirujano- analiza cada caso tomando en cuenta aspectos que pueden ser determinantes para el resultado, como:
- si el paciente quiere o no quiere
- si su familia le apoya
- el grado de desarrollo cognitivo y la plasticidad cerebral del paciente
- el grado de desarrollo de lenguaje
- alteraciones psiquiátricas o neurológicas con problemas intelectuales graves
- enfermedades que impidan la anestesia general
- si ha llevado audífonos antes del implante y conoce el proceso de adaptación
- si le conviene una implantación bilateral o unilateral
Estos factores influyen en la capacidad de adaptarse a la nueva forma de procesar el sonido y a llevar a cabo la terapia.
Adicionalmente, se hace una elección sobre la marca y modelo. Las tres marcas líderes son Medel, Cochlear y Advanced Bionics. Después de una larga investigación, llegué a la conclusión de que las tres son equivalentes en calidad y resultados. Para guiarme en el proceso leí infomaterial de todas las marcas, hablé con varios especialistas de diferentes países y también me apoyé de esta página cochlearimplantHELP.com y de esta Tabla que ellos crearon.
Finalmente me pidieron que estuviese recién vacunada contra la Influenza tipo B y el Neumococo.
Algo que me decían repetidamente todos a quienes consulté, es que para que haya un buen resultado es indispensable contar con un excelente centro de rehabilitación. Para ello también se debe hacer una investigación PREVIA a la cirugía. Contar con centro con un programa completo y gradual que brinde ese apoyo tanto del ajuste técnico como de la terapia auditiva y de lenguaje. Y si es posible también otros factores como el emocional, laboral, etc.
Una vez con toda esta información se vio que el pronóstico era bueno. Con el apoyo de la seguridad social y de la mano de mi familia, decidimos llevarlo a cabo.

La cirugía
Se realiza en un hospital con anestesia general y es para colocar el electrodo dentro de la cóclea, el imán se coloca debajo de la piel en la cabeza arriba/detrás de la oreja. Durante la cirugía se hacen pruebas para ver que el electrodo funciona y transmite correctamente. La hospitalización dura 2-3 días. Después 2-3 semanas de baja laboral. 10 días después de la cirugía se tiene revisión el el hospital. Durante las primeras 4-6 semanas post operación, que dura la cicatrización se pide:
- no ponerse de cabeza
- no hacer deporte, ni esfuerzos,
- no sonarse la nariz
- no pintarse el pelo
- no nadar, ni ir al sauna
- no volar en avión (salvo con permiso del médico)
Los síntomas post operatorios pueden ser dolor de cabeza, mareo, insensibilidad al rededor de la oreja, sabor metálico en la boca, sensibilidad al morder, hinchazón, sangrado, etc. En mi caso, en el hospital, tuve mareo un día y sabor metálico otro día. Después tuve mareos ligeros al levantarme a caminar o después de un paseo, pero se fueron espaciando más y más. Ya no tengo mareos. Los restos auditivos se pierden, pero la buena noticia es que también desaparece el Tinitus. El dolor de cabeza las primeras noches es más molesto. Cuando la implantación es bilateral más difícil es encontrar postura para dormir.
Para mayor información sobre las posibles complicaciones de una cirugía de implante coclear consulta a tu cirujano.
La espera
La activación del procesador se hace de 4-6 semanas después de la cirugía. Cuando se ha prácticamente terminado la cicatrización. En mi caso fue 4 semanas después. Yo ya me sentía normal, salvo que no oía. Durante este tiempo mi familia fue muy importante para mí. Me mimaron mucho y me cuidaron de no hacer esfuerzos. Tuve también el apoyo de mis amigos que no perdieron oportunidad de visitarme o mostrarme su cariño y su apoyo.
Cabe destacar que en mi caso fue implante unilateral y eso me ayudó a no estar tan aislada durante ese mes. Sin embargo, sí es una cirugía fuerte y que requiere estar en reposo para que cicatrice bien. Uno necesita apapacho y paciencia para contar los días hasta la activación.
Y así llegó el gran día.

La activación
El momento en que me encendieron el implante fue de lo más emocionante que he vivido en toda mi vida. Mi marido estaba conmigo. Me dieron el procesador y me lo puse, entonces lo encendieron… »¿me escuchas?» dijo mi marido. Su voz era como la de Alvin y las ardillas. Ya me habían preparado, a que así iba a ser. Un sonido robótico, me dijeron. Sin embargo, era hermoso y lo más importante se entendían muy bien las palabras.
Un auxiliar auditivo, en los casos tan profundos, ya no puede amplificar todo y se oyen solo partes de la palabra. En el caso del implante coclear, se oye TODO solo que más agudo y como caricatura. Yo les decía «suenan como ardillitas».
Con el paso del tiempo noté, que parte del proceso de adaptación, es primero adaptarnos a las frecuencias más altas, semanas después vienen las graves. Desde ese día, cada semana o cada dos semanas se va subiendo el volumen de todas las frecuencias y se comprueba el umbral de tolerancia del paciente. De tal forma que nunca sientes que te va a estallar la cabeza de ruido o que los sonidos sean chirriantes. Esto hace la experiencia aditiva sumamente confortable. Poco a poco se aumentan los graves y se van haciendo los sonidos más naturales y menos caricaturescos.
Y comienza la terapia auditiva y de lenguaje. Volviendo a escuchar las palabras para practicar distinguir distintos sonidos. Por ejemplo, ahora logro distinguir con mucha más claridad sonidos como s, ch, sch, z y el abanico de las vocales se amplió. Déjenme decirles que esto en alemán es sumamente importante. Al percibir fonemas completos y distinguir una entonación más clara, se percibe una nueva dimensión de emociones en las formas de hablar de las personas. Lo cual enriquece la experiencia del lenguaje y la comunicación.
Definir el éxito
Las primeras semanas, una de las preguntas que nos hacíamos mi marido y yo era ¿Ha tenido éxito el implante? ¿Cómo se mide? La audiometría después de cuatro meses con terapia muestra una mejora muy significativa pasando de una pérdida profunda a una ligera. Según el centro especializado en implantes cocleares en Berlín, «el 50% de los adultos implantados logran entender sin leer los labios». Para mí, esa era la gran necesidad a resolver y lo estoy logrando. Pero aun me quedan muchos meses más de terapia.
El resultado depende de muchos factores que ya mencionamos. Después de la cirugía, sobre todo depende de que el paciente le eche ganas:
- lo use todo el día para probarlo en distintos ambientes y pueda dar feedback a los especialistas de adaptación (en otro post les contaré sobre este trabajo de retroalimentación en la rehabilitación)
- escuche lenguaje muchas horas, se ponga a prueba oyendo vídeos, podcasts, teniendo conversaciones con distintas personas, haciendo llamadas, oyendo la televisión
- haga los ejercicios de la terapia, que se pueden hacer con Apps del celular o con otra persona
- leer en voz alta
- su familia le apoye y le ayude a practicar
Los accesorios de mi implante también son de mucha ayuda, pues se conecta por bluetooth a mi celular y así escucho con menos interferencia. También me apoyo del micrófono para conversaciones en ambientes con ruido o para oír la televisión como si me susurrara al oído.

Lo que también hay que saber
La vida post implante también tiene sus bemoles, por ejemplo, no puedes pasar por detectores de metales como los del aeropuerto. Pues es muy peligroso para ti y se daña el implante. Debes avisar al personal de seguridad y te revisan de otras formas. Hay que tener cuidado con emisores de ondas magnéticas, de radiofrecuencia y eléctricas. Con el bluetooth y el wifi no hay problema. Pero hay que estar alertas a las señales que hay donde las personas con marcapasos no pueden pasar o productos que no deben usar, ya que aplican también para los implantados cocleares. Para mayor información habla con un representante de la marca del implante.
Los implantes cocleares han existido desde hace muchos años, el primero se inventó en 1957. Pero solo recientemente (2019) dieron un salto importante, por ejemplo, en la posibilidad de hacer una resonancia magnética llevando el implante. Sí se pueden hacer resonancias magnéticas con los modelos más nuevos, pero sin el procesador y con ciertos requisitos que varían según el modelo del implante. El personal en los centros de radiología está habituado a esto y te puede orientar.
Para hacer deportes muchas veces necesitas una vincha o una banda que te ayude a sujetar el implante, ya que el imán que lo sostiene a veces no es tan fuerte como para soportar un giro brusco de la cabeza. Se desaconsejan deportes de alto riesgo que impliquen la posibilidad de recibir golpes en la cabeza.
Algunos modelos de implante cuentan con traje de buzo. Es decir, una funda de plástico para poderlos meter a la piscina o al sauna (solo saunas ligeros no muy calientes).

Mirando hacia el futuro, el electrodo del implante coclear (la parte interior) está diseñado para que no se tenga que cambiar durante toda tu vida. Lo que se va actualizando cuando avanza la tecnología es el procesador (la parte exterior) que se coloca sobre la cabeza y/o detrás de la oreja. Esto permite que no tengas que volverte a operar para estar al día cuando avance la tecnología y salgan nuevos modelos de procesadores.
La nueva vida
La nueva generación de procesadores con inteligencia artificial ofrecen bluetooth para enlazar al móvil y más accesorios con conectividad. Estos algoritmos también permiten que el mismo software adapte la programación a cada ambiente de forma automática, lo que permite más nitidez y cuida que el sonido no rebase el umbral de tolerancia de volumen. Así es como se logra que oír sea cómodo y agradable. Es muy grato ver que la tecnología trabaja al servicio de la salud y vivir en carne propia como puede cambiarnos la vida… para BIEN.
He tenido la suerte de contar con un excelente equipo médico que realizó una cirugía impecable. También de estar recibiendo la terapia con personas muy bien capacitadas y con una gran calidez humana que me han estado llevando paso a paso por esta nueva aventura. Estoy inmensamente agradecida.
Unos de mis sonidos favoritos ahora, es el que hacen las uñas de mi perrita cuando va bajando las escaleras. ¡No tenía ni la más remota idea de que sonaban tan fuerte! Hablar con mis hijas mientras voy manejando en el coche. Y oír los pasos que se acercan y los pajaritos cuando camino en el bosque. Sobre todo, volver a hacer llamadas telefónicas sin estrés y sentir la entonación de las palabras con esas sutilezas que hace muchos años no percibía.

Anneliese Castro es la creadora de Casa Caracol. Para recibir más posts como este suscríbete al Newsletter, síguenos en Insta y en FB.
Descubre más desde Casa Caracol Blog
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Deja un comentario