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Sobrevivir a la temporada navideña

¿Esta Navidad eres el Grinch?

Estas de los nervios con las festividades navideñas. Reunión un día sí y otro también. Del trabajo, del club, del dominó, de los vecinos, de la clase de zumba, la posada del colegio de los hijos, la lista no tiene fin. Música a todo volumen. Mucha gente que saludar. Encima, como buena reunión anual, hace tanto que no os veis que tenéis muchísimo que contaros. Hay buena comida, bebida y regalos. Suena fantástico. El único problema… Te estas quedando sordo. 

¿Cómo sobrevivir a ambientes ruidosos donde todos hablan a la vez? Seguir las conversaciones con todo el grupo sentado a la mesa se ha convertido en una pesadilla. De un día a otro, lo que era época de risas, buena charla y conexión ¡se ha vuelto realmente estresante!!!

Respira. No te escondas. De hecho, hay varias cosas que puedes hacer para potenciar tu comprensión oral, poder charlar y pasártela mejor estas fiestas. Tú puedes emplear algunos trucos para relacionarte más asertivamente. Toma nota y empieza a disfrutar de la navidad:

Descansa bien antes del evento, pues escuchar en ambientes ruidosos requiere mucha energía y concentración. El problema de estas fechas, es que diario hay reunión social, así que planea un poco tu calendario dejando espacio para descansar y reponerte.  

Cuida una buena visibilidad e iluminación. Recuerda a tus familiares que procuren hablarte cuando les estás viendo, su rostro este bien iluminado y no se tapen la boca al hablar. Pide el lugar en la mesa con mejor visibilidad del grupo. Donde tengas en tu campo visual a todas las personas con quienes vas a conversar. Puede ser la cabecera o donde no quede nadie a tus espaldas. Recuerda que lo que está detrás de tí son los sonidos que menos escucharás. 

Pídeles hablen claro. Si hace falta recuerda a tus familiares que hablen con buena dicción y sin gritar. No hay nada peor que una persona que no articula, no mueve los labios o emplea una velocidad con la que va atropellando las palabras. 

Evita o reduce el ruido ambiente. Esto se traduce en bajar el volumen de la música o quitarla por completo. Procura que los eventos sean al aire libre, pues ahí hay menos eco. Si no, las locaciones alfombradas, con cortinas o paredes absorbentes reflejan menos el sonido, facilitando la nitidez y mejorando nuestra comprensión del habla. De hecho, actualmente existen fiestas silenciosas e incluso bares silenciosos en donde los asistentes llevan audífonos para escuchar la música al volumen deseado sin generar contaminación por ruido a los demás asistentes. 

Entre menos personas por evento mejor. El problema de los eventos multitudinarios es que todos hablan al mismo tiempo y las voces que oímos de fondo nos impiden oír bien a quien tenemos enfrente. Entre más personas, más fuentes de sonido y mayor ruido. Y si hay niños jugando el volumen sube de manera exponencial. Una solución que hemos encontrado mi marido y yo es habilitar una habitación para que los niños jueguen con libertad mientras los adultos charlamos en otra habitación. En un jardín, por ejemplo, no se genera eco y a menos que los niños están jugando alrededor de uno, es más fácil charlar.

Oír entre líneas. Deduce la charla. No es necesario oír cada palabra para entender el sentido de una conversación. Si dejamos hablar un poco más a nuestro interlocutor podemos deducir lo que no hemos oído bien usando sus expresiones faciales y lenguaje no verbal como apoyo visual. Si alguien de confianza nos puede dar pistas sobre el tema de la conversación es mucho más fácil deducir.

Pide que repitan lo que no has entendido. Cuando no entendemos por más que intentamos o notamos que estamos realmente perdidos en la conversación, pedir que repitan lo que han dicho es indispensable y si sigue careciendo de sentido lo que oyes, pide usen otras palabras para explicar o describir lo mismo.

Trae algo para hacer notas. Ya sea en papel o en el móvil, a veces una palabra nos permite deducir toda una conversación, por lo que es vital que no falte donde escribir esa palabra. 

Apóyate en transcriptores de voz a texto. Existen hoy en día Apps que subtitulan conversaciones en tiempo real. En otro post hablo de ellas. Una es Ava, que funciona muy bien en reuniones grupales, pues cada persona se enlaza y su propio móvil recoge su voz. Ava transcribe lo que dice y manda por wifi el texto a la pantalla de nuestro móvil. Es algo muy espontáneo y fácil de poner a funcionar. Cada persona tiene un color distinto así que incluso podemos distinguir quién dijo qué. Una maravilla cuando el grupo coopera para usar este tipo de apps. 

Haz señas para recordarles que no alcanzas a escuchar. Aunque nuestros amigos o familia sepa que no oímos bien, es normal que lo olviden. Puedes poner la mano detrás de la oreja cuando no has entendido. Así el otro recuerda que necesita hablar más alto o acercarse a ti. Algo bueno de las señas es que evitamos interrumpir constantemente lo cual puede ser molesto para la otra persona.

Respira y relájate. El estrés afecta negativamente nuestra capacidad de entender ante una pérdida de audición, así que, lo mejor que podemos hacer es no exigirnos demasiado y ponernos en modo optimista. Si irradiamos tranquilidad y buena vibra es muy probable que la contagiemos y los demás tengan buena disposición hacia nosotros. Si hay malentendidos, ríete. Aprender a reinos de nosotros mismos y de los demás es una gran manera de romper el hielo y relajar a todo el mundo. 

Pausas de silencio. Cuando el desgaste por concentración sea demasiado y te sientas agotado o si empiezas a sentir ansiedad, tómate un “break”. Se vale hacer pausas cuando lo sintamos necesario retirándonos a un lugar silencioso donde nos podamos relajar y recargar la pila.

Prepara tus auxiliares auditivos. Si usas auxiliares auditivos, prepara con antelación que tengan pilas cargadas 100%, estén limpios, sin humedad y funcionando perfectamente. Si no, asegúrate de llevarlos al servicio antes del evento. Trae siempre pilas de repuesto.

Bluetooth. Algunos auxiliares auditivos e implantes cocleares permiten ofrecer a un interlocutor un micrófono que emite vía bluetooth a los auxiliares auditivos que traemos en los oídos. Ofreciendo así una nitidez increíble en la voz y discriminando mucho del ruido ambiente. Esto también permite oír con nitidez la voz de alguien que está lejos de nosotros o que no puede cumplir nuestras necesidades de visibilidad. Si tus auxiliares cuentan con esto, trae el micrófono, éste puede ser un auricular inalámbrico manos libres o un accesorio de la propia marca. 

Modo de Habla en Ruido del auxiliar auditivo. Un truco que funciona en ambientes muy ruidosos como restaurantes, discotecas o fiestas es poner el auxiliar en modo que potencia la voz (Habla en ruido) y bajar el volumen hasta que se sienta cómodo. Esto funciona como un filtro del ruido ambiente. Escuchamos más alto las frecuencias medias que son las de la voz humana, y menos las demás. Pero ojo, si no bajas el volumen te vas a aturdir pues oirás todas las voces y demasiado alto. 

Deja el móvil y abre los ojos. Por último y no menos importante, recuerda que cuando uno de nuestros sentidos falla, nuestro cuerpo se apoya en los otros 4 para percibir los estímulos del medio. Siendo la vista un sentido crucial para compensar una pérdida auditiva. Hoy en día muchas personas viven encandiladas al celular. Están todo el día mirándolo y casi no miran a su alrededor, con lo que se pierden de una inmensidad de estímulos e información vital. Si no apartas la vista del teléfono móvil, estarás doblemente aislado, no solo sordo, sino también ciego, y te será mucho más difícil integrarte con a tu entorno social. Así que a menos que estés usando un App para personas con sordera, deja el móvil y abre los ojos.

Te invito a poner en práctica estos consejos para darle la vuelta a tu vida social y disfrutar de los tuyos. Recuerda que la responsabilidad de que te la pases bien esta Navidad no solo es tuya, el entorno debe poner de su parte también. En otro post te doy varios consejos para que los demás sepan qué pueden hacer para que te integres más fácil en las conversaciones.

¡Felices fiestas!

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